SANTIAGO FELIU “Soy la Trova del Rock N’ Roll”

 

SANTiAGO FELiU  : Soy la Trova del Rock ‘N  Roll

Por Joaquín Borges Triana  – periodista y musicógrafo cubano

LOS QUE SONAMOS POR LA OREJA, REVISTA SALSA CUBANA y EL CAIMAN BARBUDO     y otras columnas vitales de la Prensa Musical Cubana  llevan su impronta

Tomado del BLOG Jazz mestizo en Buffalo, NY, EUA

Edición, adaptación y comentarios de Toni Basanta desde Fairfax, Vermont, EUA

A propósito de la primera visita de Fito Páez y Juan Carlos Baglietto a
Cuba,  allá por la segunda mitad del decenio de los 1980s  de la anterior
centuria, la participación de ambos en el Festival de Varadero coincidió
con la actuación de Santiago Feliú en dicho evento.

Desde hace algun tiempo,  las presentaciones de Fito (Paez) en los escenarios cubanos son recibidas con signo de aprobación, pero 30 años atrás la cosa no era tan fácil.

Incluso, más de un miembro de las filas de los “patrulleros de la
tradición” y limitadores de sueños llegó a pronunciarse (incluso por
escrito) en contra de la visita a nuestro terruño de figuras así,
valoradas por ellos como perniciosas para la juventud cubana.

Los ataques se fundamentaban no ya en lo estrictamente musical, sino en
particular en la proyección performativa que entonces Fito desplegaba
sobre el escenario, con críticas específicas a la imagen y vestuario
irreverentes del músico por aquellos días.

Si alguien se toma el trabajo de asistir a una hemeroteca y revisar la
prensa de la época, podrá encontrar un ejemplar del diario Granma en el
que un prestigioso periodista, al reseñar y valorar lo acaecido en una
de las noches del Festival de Varadero y en particular, la actuación de
Santiago Feliú y su Banda, argumentaba que la misma había servido para
dejar claro que dicho cantautor no era más que un remedo o una mala
copia de los exponentes del llamado “Rock Nacional Argentino”, del que
por la fecha se tenía en el país a un par de representantes en las
figuras de Fito Páez y Juan Carlos Baglietto.

La acre crítica publicada en un medio de tanto impacto como el órgano
oficial del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, por una parte
era expresión de los prejuicios que algunos experimentaban ante la obra
de Santiago Feliú de aquel momento inicial y que se cuestionaban el
derecho y el deber del creador artístico a profundizar en los problemas
de la realidad que nos rodea, evidenciado en canciones suyas de esa
etapa como

“Por cuántos lados hay que defender la paz” y “Metamorfosis”.

En segundo orden, quienes no comprendían y en consecuencia denostaban
los vínculos entre el hecho Trovadoresco y el lenguaje del Rock en una
figura como Santiago Feliú, no solo pasaban por alto que ello no era
algo nuevo en nuestra música popular, sino que entre nosotros tal
fenómeno tenía una historia ejemplificada en casos como el de

Pedro Luis  Ferrer y Mike Porcel con el Combo de Rock Cubano                                              Los Dada a finales de los 1960s : “Demonos la mano con la flor”, entre otras que merecen una  verdadera COMPILACION ACTUALIZADA .

El trabajo en los 1970s,   de ensambles como el Grupo de Experimentación Sonora                 del  ICAIC, el Grupo Síntesis, o cierta zona de la producción de Silvio Rodríguez.

Críticos como el aludido periodista,  obviaban,  o en el mejor de los
casos, desconocían, que la música popular, – tanto en CUBA  como en el
extranjero – ha devenido un lugar en donde se hace bien “visible” uno de
los rasgos más definitorios de las transformaciones culturales en curso,
es decir, la relación entre lo local y lo global o, en otras palabras,
la tensión entre homogeneización y fragmentación.

Ciertamente, el asunto tiene aristas complejas, porque si bien el
creciente interés que, por una parte, desde hace algunas décadas se ha
producido en lo inter o transnacional y, por otra —en menor medida en lo
local—, conduce a una tendencia que ha resultado en el consiguiente
alejamiento de lo nacional, también es innegable que disímiles análisis
acerca del estado actual de la música popular han convenido que, a
partir de la irrupción a los primeros planos de la movida sonora
encabezada por The Beatles, se impone una reconsideración radical de las
que pudieran catalogarse como lecturas convencionales sobre dicho
fenómeno a escala mundial.

Tales enfoques hacían hincapié en la denuncia de una especie de
“versión” sonora de un imperialismo cultural (todo el tiempo presente y
dispuesto a mostrar su oreja peluda, por lo cual hay que estar alertas,
pero en su exacta medida, ni más ni menos) que terminaba reproduciendo o
reflejando más o menos de manera encubierta, a través de la circulación
de músicas provenientes de la metrópolis, una forma de “dominación
cultural”, en detrimento de aquellas otras y diversas formas musicales
autóctonas.

Semejante clase de diagnósticos, que en determinado momento
abundaron en CUBA, demuestra la existencia de una  incomprensión o de                         (peor variante) un desconocimiento de la
relación compleja entre producción y apropiación, así como una visión
estática de la recepción.

La difusión  de la mayor parte de las formas simbólicas es en la actualidad global,
su apropiación no puede ser sino local.  Ocurre que la recepción es
intrínsecamente local en el sentido de que es el resultado de la acción
de individuos específicos que se encuentran situados en contextos
socio-históricos singulares y que emplean los recursos a su alcance para
producir sentido y apropiárselo o incorporarlo en sus vidas.

Todo lo anterior explica a la perfección que alguien como Santiago Feliú
—desde sus comienzos en el arte musical— hiciera suyos, por ejemplo,
rasgos del modo de cantar de un vocalista como Ian Anderson, figura
frontal de Jethro Tull, banda británica  – una de las
fundamentales en la historia del Art Rock o Rock Sinfónico del decenio
de los 1970s.

DE LA HABANA A ROSARIO

Mi amigo Humberto Manduley y yo hemos conversado en numerosas ocasiones
sobre la necesidad de que alguna vez se haga un serio estudio de las
inter-influencias que se han dado entre la música cubana y la argentina
en años recientes.

Esos vínculos pueden apreciarse de ambas partes y
tienen un primer momento en los años de surgimiento de La Nueva Trova y
de lo que fue el Nuevo Cancionero Argentino.

Numerosas figuras de aquel  país, fundamentales en la música popular latinoamericana de las últimas  5 décadas, han reconocido lo mucho que le deben a Silvio Rodríguez y a 
Pablo Milanés.

ROCK EN NUESTRO IDIOMA

De igual modo, para cualquier estudioso de lo sucedido con lo que se
conoce como “Segunda Generación de La Nueva Trova”, de la cual “El Santi” fue
una de sus cabezas, está clara la influencia que en nuestros
compatriotas tuvo el Rock Nacional Argentino, con figuras como Charly
García y Luis Alberto Spinetta, y la llamada Trova Rosarina, no solo en
lo concerniente a nombres como Fito Páez y Juan Carlos Baglietto, sino
también de otros creadores como Rubén Goldín o Jorge Fandermole.

VIENTO DILE A LA LLUVIA

QUE  QUIERO,  QUIERO VOLAR Y  VOLAR …

La  fuerte presencia en nuestro país de inmigrantes de La Republica Argentina
pertenecientes al grupo etáreo de los nacidos en la década de los 1960s
o a inicios de los 1970s, hizo que por aquí circulase mucha y
buena música popular de aquel hermano país y así, la rica producción del
Rock Nacional Argentino, iniciada con la siempre recordada agrupación
Los Gatos durante el segundo quinquenio de los 70s, no fue
desconocida por nosotros, y trovadores como Santiago Feliu  supieron aprender y
aprehender lo que les llegó del sur.

El incorporar el segundo gran lenguaje sonoro del Siglo XX como uno de
los componentes esenciales en la creación de Santiago Feliú, al punto de
que en el conjunto de su obra hay momentos en que uno no sabe bien si
está ante un Trovador con influencias del Rock o frente a un Rockero con
elementos de la Trova, se percibe de manera especial en el diseño que él
hacía de los riffs guitarrísticos en numerosas de sus canciones.

En su primer fonograma,  titulado  VIDA,  este hecho  se hace evidente en piezas
como “Batalla sobre mí” (una de sus más tempranas composiciones, de
cuando apenas tenía 16 años), “De cualquier modo”, “Cuando en mi afán de
amanecer” (en particular a partir de la segunda parte del tema y en
especial en la coda del mismo), o en la épica y antológica “Vida”.

Y aquí solo estoy hablando de obras signadas por la fuerza y agresividad
del acompañamiento de la guitarra, porque si pensamos en el FOLK  también
como manifestación acústica del Rock, ahí está ese clásico de “Para
Bárbara”, interpretada en la ópera prima de Santi en un arreglo que
emplea cuerdas metálicas y la típica armónica del género.

Este modo de asumir el hecho sonoro se refuerza todavía más en el
segundo disco grabado por Santiago Feliú, el álbum titulado Trovadores,
registrado en 1986 a propósito de una gira de conciertos por Argentina.

En este fonograma —para mí uno de los más llamativos en la carrera de
Santi y lamentablemente poco conocido en Cuba, pues nunca se editó por
acá—, ya no está solo presente el llamado Rock Acústico (“Por cuantos
lados hay que defender la paz” y “Para Bárbara”, en esta última con la
intervención de León Gieco, icónico del Rock Nacional Argentino),
que es el más asociado a los trovadores cubanos, sino que también
disfrutamos de la sonoridad característica de una agrupación de Rock,
con el empleo de orquestaciones en las que se utilizan teclados, bajo,
batería y por supuesto, guitarra.

Piezas como “Luna rota”, “Trovadores”, “La guerra de las galaxias” o                                       las versiones que hace en par de dúos con Baglietto y Fito de los temas                                 “Dios y el diablo en el taller” y “Cable a tierra”, así lo ponen de manifiesto.

En la obra de Santiago Feliú, la comprensión del ROCK  en su sentido más
abarcador se vuelve a verificar en una propuesta como la de Náuseas de
fin de siglo, tanto en la grabación en estudio de dicho fonograma en
1991 como en la registrada en un álbum en vivo a partir de un concierto
en el Teatro Mella en 1994, ambos trabajos con el respaldo del Cuarteto  Estado de
Ánimo, una de las agrupaciones más interesantes del panorama musical
cubano durante los años noventa.

Con excepción del CD denominado SENDEROS, publicado póstumamente en 2014
tras el fallecimiento de Santiago Feliú y destinado a realizar versiones
de la trova tradicional, en la restante producción fonográfica de Santi,
es decir, Para mañana, Futuro inmediato, Sin Julieta, Ay, la vida, así
como Entre otros, con Noel Nicola, y Ansias del alba, con su hermano
Vicente, encontramos palpables muestras de la huella del Rock en el
quehacer de este  Trovador, que se autodefinió como “un hippie en el
comunismo”.

Si a alguien le quedasen dudas acerca de la ubicación de Santiago Feliú
como uno de los exponentes más notables de lo que vendría a ser el Rock Nacional     hecho por  CUBANOS (si alguna vez llegase a conceptualizarse tal
definición),

le recomendaría buscar las numerosas grabaciones no
oficiales de diversos conciertos en los que Santi se presentó acompañado
por el guitarrista Elmer Ferrer.

SANTIAGO FELIU : GUITARRISTA QUE TOCA A LA ZURDA

Lamentablemente, ninguno de los sellos discográficos
existentes en nuestro país tuvo la iniciativa de dejar plasmado en un
fonograma semejante experiencia musical, representativa de una de las
mancuernas guitarrísticas de mayor impacto en la historia del arte
sonoro cubano y con resultados artísticos de primer nivel a escala
internacional.

Empero, por fortuna existen varios registros digitales de tales
presentaciones.

Piezas como “Sedante”, “De escudo”, “El antes y el  ahora”, “Era simplemente eso”, “Despojo”, “Mi mujer está muy sensible”, “Mickey & Mallory” o “En este barrio”, original de José Luis Mezo Bigarrena, pero que Santi hizo suya en singular versión, dan testimonio
de un desarrollo en la ejecución de la guitarra por parte de Feliú y de
Ferrer, donde el componente Rock tanto en el diseño de los riffs, las
texturas, el tratamiento armónico y los solos nada tiene que envidiarle
a lo alcanzado en el ámbito eléctrico por afamadas mancuernas del
instrumento de las seis cuerdas en agrupaciones como Iron Maiden y
Metallica.

Resulta significativo que, a pesar de todo lo aquí señalado, en la
comunidad de estudiosos e investigadores de la música popular cubana en
nuestro país, con excepción de Humberto Manduley López, nadie se refiera a
Santiago Feliú como un genuino y auténtico cultor del ROCK  y solo se le
vea como el genial Trovador que fue, cosa que también ocurre entre los
seguidores de ambas escenas.

En mi opinión, ello obedece a una escasa comprensión acerca de lo que en realidad es el ROCK, subestimación del mismo como género y pervivencia (a veces hasta de forma inconsciente) de prejuicios sociales, heredados de la etapa en que por parte de las
instancias oficiales entre nosotros este lenguaje sonoro estuvo  estigmatizado como fenómeno anticultural, nocivo y pernicioso.

Ello es una pena, porque la obra de Santi permeada por el Rock se
inserta en el tan discutido problema de la identidad, al considerar las
diversas relaciones producidas por la articulación de lo local, lo
regional, lo nacional y lo global en la música.

De ahí que en una  composición suya como “Sin tanta soledad”, perteneciente al disco “Ay, la  vida”, sin el menor tipo de resquemor, él afirmase:

S.F. : “Soy perfecto, soy  gago, soy zurdo, soy vago, / soy una porfía en razón, / soy la Trova del  Rock ‘N  Roll”.

Mi comentario

Solo me gustaría añadir a lo antes expuesto por mi colega y mentor en materia periodística   JOAQUIN BORGES TRIANA – que en la canción VIDA de Santiago Feliú – interviene una voz hermosa que nos llegó de la Península Escandinava y que responde al nombre de GUNILA.

Su nectar,  le brindó  a la creación de EL SANTI  una corriente pasional muy especial.

A las observaciones  de JOAQUIN,   le conecté unas cuantas FOTOS relacionadas con los personajes que él iba mencionando, y publiqué otras conexiones de los argentinos y cubanos con artistas brasileños.

Toni Basanta

DJ Host of The Cuban Bridge on television

http://www.wwwpv.org

http://www.mmctv15.org

http://www.lcatv.org

http://www.vimeo.com/mmctv

 

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s