Don Guillermo Rubalcaba, Danzones para el Siglo XXI

 

Rubalcaba, Danzones para el siglo XXI

Escrito por Pedro de la Hoz • Cuba

Edicion, adaptacion y comentarios de Toni Basanta desde Fairfax, Vermont, EUA

Cuando Guillermo González Camejo, reconocido en el ámbito artístico como Guillermo Rubalcaba, grabó para el sello cubano Producciones Colibrí el disco titulado  DANZONES  estaba lejos de suponer que sería su último legado.

En el verano de 2015,  la musicóloga y productora Ana Lourdes Martínez lo convocó para que dejara constancia de su larga experiencia danzonera y el artista apeló a los suyos,  “los muchachos de la charanga”, como solía  llamar a los musicos de su orquesta, en su mayoría veteranos —aunque en la flauta, instrumento clave en el género, fichara a un joven talento del cual tendremos que hablar más adelante—, para aventurarse nuevamente en un estudio de grabación.

Ana Lourdes verificó que la veta danzonera de Rubalcaba se hallaba intacta y pedía a gritos revelarse en toda su intensidad en la segunda década del nuevo siglo.

Rubalcaba renovó sus ímpetus y en pocas sesiones —dos tomas por pieza cuando más— plasmó las diez obras del álbum y el bonus track luego pactado.  La grabacion transcurrió como si se tratara de un divertimento, entre la experiencia acumulada y la complicidad de Rubalcaba con sus músicos. El soporte técnico estuvo asegurado al confiar la productora en la maestría y la sensibilidad del ingeniero Maykel Bárzagas y encargar el testimonio fílmico al experimentado cineasta Ángel Alderete.

Lamentablemente, en la mañana del lunes 7 de septiembre de 2015,  falleció el maestro.

No tomemos, sin embargo, este álbum de DANZONES  bajo un signo luctuoso.  Lo que escuchamos es lo que  el siempre gozó y quiso compartir  con su gente, lo que aprendió de raíz y llevó a alturas inusitadas.

PINAR DEL RIO QUE LINDO ERES

RUBALCABA  había nacido en Pinar del Río, ciudad capital de la más occidental de las provincias cubanas, el 10 de enero de 1927 y antes de cobrar conciencia de su ser, escuchó música. Su padre, Jacobo González Rubalcaba, era ya uno de los más destacados músicos de la región y en su haber autoral contaba con un Danzón que trascendió a su época, “El cadete constitucional”.

En ese ambiente Guillermo, como sucesor de la dinastía paterna —ya no sería González Camejo para el arte, sino sencillamente Rubalcaba.

Con gran esmero estudió  violín, aprendió el saxofón y se internó en los secretos del piano; muy joven halló un modo de vida y expresión en las orquestas pinareñas más renombradas a mediados del siglo pasado, entre ellas la de Felito Ruiz, donde calificó como violinista.

HAVANA CITY HAVANA CRAZY WELCOME TO THE CAPITAL

En 1959,  se trasladó  a La Habana en busca de nuevos horizontes, atraído por una oferta del violinista  Enrique Jorrín, uno de los máximos propulsores del Chachachá.

Pero como los electrones libres, saltaba de una a otra órbita en años caracterizados por una intensa actividad musical nocturna.

Su dominio del piano lo llevó al territorio del BOLERO  y el MOVIMIENTO DEL FILIN para algunas presentaciones de las cantantes Blanca Rosa Gil y Elena Burke en Clubes habaneros, mientras que como violinista pasó temporadas con las orquestas del flautista  Pancho el Bravo y el cantante Barbarito Diez.

Entre tantas vueltas ocupó una plaza de segundo violín en la Orquesta de la Radio y la Televisión, y en las noches, por tres años (1964 – 1967)  lideraba un Combo en el Club Barbaram, frente al Parque Zoológico, en el cual durante un tiempo tocó la guitarra-bajo Juan Formell, quien ganaría  fama universal como compositor y fundador de la Orquesta Los Van Van.

A Jorrín le gustaba el oficio pianístico de Guillermo, de modo que lo reclutó nuevamente de cara a los conciertos en la Expo Universal de Montreal, Canada,  1967.

De regreso grabaron en el estudio de Radio Progreso.

Sin embargo, 1968,  a partir de marzo, no fue un año propicio para la música bailable.

La vida nocturna feneció bajo el imperativo de la llamada ofensiva revolucionaria, que interrumpió las presentaciones en centros nocturnos. El país se volcó hacia los preparativos de la zafra azucarera más grande de la historia y en medio de tales jornadas épicas, que se prolongaron hasta mediados de 1970, la orquesta de Enrique Jorrín se paralizó.

THE 1970s

Fue en el segundo semestre de ese año cuando Rubalcaba, sin proponérselo, reencauzó su vida profesional.

Odilio Urfé, pianista, musicólogo y pertinaz promotor de las tradiciones musicales cubanas, dirigía a la sazón el Seminario de Música Popular en la antigua Iglesia de Paula, en la habanera Avenida del Puerto, y había fundado allí la Charanga Típica de Conciertos, dedicada a animar veladas didácticas.

Por sus responsabilidades institucionales, URFE  no podía siempre cumplir con la agrupación, convenció a Rubalcaba para que alternara el piano en la Charanga.

Lo que comenzó siendo un trabajo esporádico, se convirtió en un ejercicio permanente, al punto de que al correr unos pocos años el colectivo se conoció bajo el rubro de la Charanga Típica de Rubalcaba, o simplemente como la Charanga de Rubalcaba, especializada en el repertorio danzonero.

CUBA’S NATIONAL DANCE

A estas alturas conviene saber que por entonces el Danzón había dejado hace rato de ser el baile nacional.

Es más, solo se bailaba en ciertos círculos.  Ni siquiera el Chachachá estaba de moda.

Comenzaba, eso sí, una renovación de los estilos soneros, con Los Van Van por un lado, el Conjunto Rumbavana y Los Reyes 73 por otro, y la explosión de Irakere.

El Jazz, el Pop y el Rock influían en la evolución sonera.

Al final de la década, Adalberto Álvarez, al frente de Son 14, le daría un vuelco a la tradición de los conjuntos soneros aproximándola a las corrientes salseras.

El Danzón, se decía por esa época, era “cosa de viejos”, aunque su impronta se hiciera ostensible en algunas piezas instrumentales de Emiliano Salvador y Sergio Vitier con el Grupo de Experimentación Sonora del Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos  (ICAIC), y Chucho Valdés firmara con Irakere el Danzón “Valle de Picadura”.

Cuando se produjo el nuevo boom de la música tradicional cubana durante la última década de la pasada centuria, Rubalcaba estaba en su justa sazón.

Rubalcaba se empeñó en brindarle nuevos aires a las sonoridades danzoneras sin desdibujar el canon.

Retomó piezas emblemáticas y compuso nuevas obras en las que recicló temas populares de reciente factura o melodías que llegaban a los oídos cubanos mediante películas y telenovelas como SOL DE BATEY. Concedió a la flauta y al violín libertades improvisatorias que él mismo, con fruición, aplicaba a sus solos de piano.

El sello español EUROTROPICAL  le hace un disco. Emprende giras internacionales con la  AfroCuban  All Stars de Juan D”Marcos.

El cantaor flamenco, quien había recompuesto su imagen sonora con los pianistas Bebo y Chucho Valdés, llama al pinareño para continuar sus proyectos. Entretanto se fue consolidando la Charanga de Rubalcaba.

El Danzón a la manera de Rubalcaba, tal como se escucha en este álbum que marcó la culminación de su carrera, está asumido desde una perspectiva fresca, desenfadada pero rigurosa.

Le hace honor a un género que nació en la década de los 70 del siglo XIX.  La historiografía musical sitúa su punto de partida en 1879, con la creación de “Las alturas de Simpson”, por el cornetista matancero Miguel Faílde, pero lo cierto fue que su configuración, a partir de la contradanza, estaba en el ambiente.

Rubalcaba revisita  danzones clásicos : “Virgen de Regla” (1916), del contrabajista Pablo O’ Farrill, y “Masacre”, de Silvio Contreras, que rinde homenaje a la gente sencilla víctima de los desmanes de la tiranía de Gerardo Machado en los estertores del régimen en agosto de 1933 ; pero sigue el curso del género en la época de la revitalización de las formaciones charangueras de los años 50, como lo hicieron Enrique Jorrín (“Silver Star”) y el violinista Félix Reyna, líder de Estrellas Cubanas (“El niche”). En ambos casos el Danzón deriva hacia el Chachachá.

Más que una curiosidad resulta la inclusión de la obra “La mujer sin alma”, de Dora Herrera, como para recordarnos que hubo mujeres que nutrieron el género con su inteligencia y pasión.

Dora es la  hija de  Doña Irene, fundadora de una charanga femenina en 1928  y ella misma notable percusionista.

ORQUESTA RADIOFONICA  ARCANO Y SUS MARAVILLAS

Pero sin lugar a dudas,  el centro de gravedad del estilo danzonero de Rubalcaba se ubica en el territorio fertilizado por Israel y Orestes López, “los hermanos Cachaos” contrabajista, chelista y compositores que desde finales de los años 30 contribuyeron  en el seno de las formaciones orquestales del flautista Antonio Arcaño  en colaboración con  otros destacados instrumentistas, a que el Danzón viviera una nueva época de oro.

Al respecto,  la musicóloga María Teresa Linares observa :

“Esta creación colectiva – la de Arcaño – , esta suerte de reunirse un grupo de músicos geniales, en los que cada línea revestía particular importancia y la suma era un nuevo éxito, es lo que dio mayor impulso y relevancia a un género bailable cubano que desde 1879  venía siendo representativo de nuestra nacionalidad”.

Pero, sobre todo, era el sentido de libre de la creación que  renovaba  las estructuras pre-establecidas del género y aprovechaba  materiales melódicos que circulaban en el ambiente sonoro,  como lo prueban las obras de Orestes López  incluidas en este fonograma.

“Centro de la Libertad de Güira de Melena”; “Pueblo Nuevo” que nos recordará la atmósfera del  famoso Social Club Buena Vista; y “Cuando los años pasan”,  toma como pretexto la canción “As time goes by”,  eternizada por el filme norteamericano Casablanca, para descargar de lo lindo.

En ese tenor se mueve también la versión de “La vie en rose”, de Orlando Pérez, a partir de la canción inmortalizada por la cantante francesa Edith Piaf.

Rubalcaba cierra el ciclo danzonero del disco con una obra de su propia cosecha,           “El inquieto Joseíto”, en la que es consecuente con su estilo abierto y descargoso, y  nos regala “Rompiendo la rutina”,  pieza antologica con la  que el matancero Aniceto Díaz trató en su momento de reanimar el gusto por el Danzón bajo el cuño genérico de Danzonete.

LA FIESTA  VA

Esta fiesta de la cubanía y de la imaginación no hubiera sido posible sin la interrelación virtuosa de los intérpretes nucleados por Rubalcaba : Wenceslao, Padilla y Arencibia conocen el lugar de los violines en el discurso danzonero; la base rítmica con Humberto Seijas en el contrabajo, Raúl Martínez en el güiro y Fidel Ortiz en las tumbadores, es segura e incluso, en el caso de la paila, con Eduardo López, Boniatillo, ingeniosa; el pianista Frank Droeshout  (Orquestas America y Sensacion) le hace acertadamente “la media” al maestro; y los coros entran de manera natural.

Quiero destacar la labor del  joven flautista Alejandro Martínez Ramos, por reflejar con su sonido la herencia de quienes en otras épocas le dieron lustre al género con ese instrumento.

Al final,  Guillermo Rubalcaba cierra la tapa del piano, sonríe y nos convida a repetir la audición. Estoy seguro de que en cada visita que hagamos a este álbum, nos esperan nuevas sorpresas.

Mi comentario

A finales de los 70s, visite muchas veces la casa de GUILLERMO RUBALCABA  gracias a mi  amistad con  su hijo Gonzalito Rubalcaba – quien era entonces estudiante del Conservatorio Amadeo Roldan, y escuche muchos comentarios de su padre con los musicos por no tener trabajo, y cuando tenian,  era para tocar en La Casa de la Cultura de Managua, o en el Club de los Abuelos de San Jose o Guines, o cualquier pueblo alejado del centro de la capital, sin promocion alguna.

Por suerte, para GUILLERMO RUBALCABA todo cambio  a finales de los 1980s,  al su hijo  Gonzalito convertirse en el celebre pianista que es HOY a nivel mundial, y por supuesto, al ser parte del catalogo del sello EUROTROPICAL  donde ANA LOURDES  tuvo mayor contacto con el.

Anos mas tarde,  al final de los 1990s, alterno con  RUBEN GONZALEZ  en la nomina de la AFROCUBAN ALL-STARS cuando la demanda producida por el  BOOM del Buena Vista Social Club  necesito mas de un experimentado maestro del piano cubano.

A partir de entonces, GUILLERMO RUBALCABA era llamado como invitado especial en muchos albumes de los sellos EGREM y BIS MUSIC y PEREGRINA MUSIC de Alemania, – por ejemplo EL NENE Y LAS ESTRELLAS DE AREITO y TERESA GARCIA CATURLA, entre otros.

Me alegro mucho de este nuevo disco grabado en el 2015,  y me honra el haberlo conocido y poder consultarle aspectos de Historia de la Musica en su casa,  situada en PRINCIPE entre ESPADA y HOSPITAL.

Supe de un ESPECTACULO en el Teatro AMERICA con  Orlando VALLE “MARACA” que  no llego a efectuarse por su estado de salud, pero apesar de, eso deja constancia de que  un musico de la talla de MARACA acude a los que mas saben. 

INOLVIDABLE

Una tarde, RUBALCABA quien ademas de pianista era un esmerado AFINADOR DE PIANO fue a mi casa a afinar el piano de mi ex-esposa ADA MARIA VALDES CAMARA (Monte de Espumas) y al final del trabajo nos brindo un CONCIERTO que incluia desde OVER THE RAINBOW hasta los BOLEROS y DANZONES mas hermosos. 

EL BARRIO se alboroto y mi casa se lleno de vecinos  que vinieron a aplaudirle.

Luz para Guillermo, y sus hijos William y Jesus, y para su esposa  “Chiquitica” Rubalcaba – que hace rato no se de ella.

Quizas los varones, ahora esten ensayando un Nuevo Danzon con Jacobo, Urfe,  Jorrin, Tito Gomez, Barbarito, O’Farril y Los Cachaos. 

Toni Basanta

DJ Host of The Cuban Bridge on the radio and on television

http://www.wwpv.org

http://www.mmctv15.org

http://www.lcatv.org

http://www.vimeo.com/mmctv

 

 

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